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Cómo ajustar la dureza del agua en el lavavajillas

Casi nadie toca este ajuste, y es el que decide si los vasos salen transparentes o con una película blanca que no se va. El lavavajillas trae un descalcificador propio y necesita saber lo dura que es el agua de tu grifo para dosificar la sal; si el número está mal puesto, gastas más y lavas peor a la vez.

Por Equipo Zumbados Publicado el 12 de agosto de 2026

Índice del artículo
  1. Qué hace realmente el descalcificador del lavavajillas
  2. Averiguar la dureza de tu agua
  3. Cómo se cambia el ajuste
  4. Qué síntoma corresponde a qué ajuste
  5. Por qué esto alarga la vida del aparato
  6. Sal, abrillantador y detergente: tres cosas distintas
  7. Errores frecuentes
  8. Resumen aplicable hoy mismo
Lavavajillas integrado abierto bajo la encimera de una cocina, con el panel de mandos en el canto de la puerta
Foto de referencia: el procedimiento es el mismo en cualquier marca de la gama.Foto: Air fans · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Qué hace realmente el descalcificador del lavavajillas

Dentro del aparato hay un pequeño depósito con resinas que atrapan el calcio y el magnesio del agua de entrada. Ese es todo el mecanismo: el agua entra dura y sale blanda antes de llegar a los brazos aspersores.

Las resinas se saturan, y para recuperarlas el aparato las lava con una salmuera que fabrica con la sal que tú echas en el depósito del fondo de la cuba. A eso se le llama regeneración, y ocurre sola, dentro del ciclo, sin que se note.

Aquí entra el ajuste que da nombre a esta guía: el lavavajillas necesita saber cuánta cal trae tu agua para decidir cada cuánto regenera. Si le dices que el agua es blanda cuando es dura, regenera demasiado poco y la cal pasa a la vajilla. Si le dices que es dura cuando es blanda, regenera de más y gastas sal y agua sin necesidad.

La dureza del agua es, por tanto, el número del que dependen tres cosas a la vez: cómo salen los vasos, cuánta sal gastas y cuánto durará la resistencia.

Averiguar la dureza de tu agua

Tres caminos, de más fiable a más rápido:

  1. El informe de tu suministradora. Las empresas de abastecimiento publican la calidad del agua por zona o por código postal, y la dureza aparece en grados franceses (°fH) o en miligramos de carbonato de calcio por litro. Es el dato bueno y no cuesta nada.
  2. Una tira reactiva. Muchos lavavajillas y descalcificadores traen una en la caja. Se sumerge un segundo en un vaso de agua del grifo, se sacude y se compara con la escala impresa.
  3. El indicio doméstico. Si el grifo del baño se llena de costra blanca en una semana, si la mampara queda velada tras dos duchas y si la cafetera pide descalcificar cada poco, tu agua es dura. No es un número, pero orienta.

Como referencia práctica: por debajo de unos 15 °fH se considera agua blanda o media, y por encima de unos 25 °fH claramente dura. Casi todos los aparatos vienen de fábrica con un valor intermedio, que es precisamente el que falla en las dos puntas del país.

Vasos de cristal colocados boca abajo en la cesta de un lavavajillas
El cristal es el mejor indicador: la cal deja una película mate uniforme que no se va en seco, mientras que la falta de abrillantador deja gotas y cercos sueltos. Foto: Sander van der Wel · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons

Cómo se cambia el ajuste

El procedimiento concreto depende del panel de tu modelo y viene en el manual, pero el patrón es el mismo en toda la gama:

  1. Aparato encendido y sin programa en marcha.
  2. Se mantiene pulsado uno de los botones de programa mientras se enciende con el botón de encendido, o se entra en el menú de ajustes según el modelo.
  3. En el display aparece un valor tipo H:04 o una escala de puntos.
  4. Se sube o baja con el botón de programa hasta el nivel que corresponde a tu agua.
  5. Se confirma apagando el aparato.

Dos advertencias honestas: la combinación exacta cambia entre generaciones, y no conviene ir probando pulsaciones al azar porque en el mismo menú viven otros ajustes. Si no tienes el manual, la etiqueta con el modelo y el número E-Nr está en el canto de la puerta y permite localizarlo.

Qué síntoma corresponde a qué ajuste

Lo que ves en la vajillaCausa probableQué ajustar
Película blanca mate en los vasosDureza configurada por debajo de la realSubir el nivel
Vasos con gotas y cercos secosFalta de abrillantadorDosis de abrillantador
Restos blancos que se van con vinagreCal depositadaSubir nivel y revisar sal
Sabor u olor salado en la vajillaTapón de la sal mal cerradoRevisar el tapón
El testigo de sal se enciende muy a menudoNivel configurado por encima del realBajar el nivel
Manchas de arcoíris o velado permanenteCorrosión del vidrio por exceso de blanduraBajar el nivel
Vajilla bien, pero se acumula cal en la cubaAjuste correcto y mantenimiento pendienteLimpieza de la cuba

La última fila de la tabla es la que más discusiones ahorra en casa: la cal en la cuba no siempre significa que el ajuste esté mal.

Por qué esto alarga la vida del aparato

La cal no solo se ve en los vasos. Se deposita en la superficie por donde el agua se calienta y actúa como aislante: el aparato tiene que trabajar más para dar la misma temperatura, y con los años eso acorta la vida del circuito de calentamiento. En zonas de agua dura, los fallos de calentamiento aparecen con menos años de uso, y ese aviso está explicado en el error E09.

También afecta a piezas móviles. El caudalímetro de la entrada de agua es una turbina diminuta, y cuando la cal le frena el eje deja de generar señal. Es una avería de las que se previenen mejor que se reparan.

Interior de un lavavajillas abierto con las dos cestas y el brazo aspersor a la vista
El depósito de la sal está en el fondo de la cuba, con un tapón roscado grande, y no hay que confundirlo con el del abrillantador, que va en la puerta. Foto: BrokenSphere · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Sal, abrillantador y detergente: tres cosas distintas

Se confunden constantemente, así que merece la pena separarlas:

  • La sal alimenta el descalcificador. No lava nada. Va en el depósito del fondo de la cuba, con un tapón roscado grande.
  • El abrillantador rompe la tensión superficial del agua para que resbale y la vajilla seque sin gotas. Va en su propio depósito, en la puerta.
  • El detergente hace el lavado. Va en el cajetín de la puerta.

Un lavavajillas con la dureza bien configurada y sin abrillantador seca mal. Uno con abrillantador y sin sal deja película. Los dos ajustes son independientes y hacen falta los dos. El aviso de recarga tiene su propia página en la luz de la sal.

Errores frecuentes

  • Dejar el valor de fábrica sin comprobar la dureza de la zona. Es el más común de todos.
  • Poner sal de cocina en lugar de sal específica: se apelmaza y puede bloquear el mecanismo.
  • Rellenar la sal y no limpiar los granos derramados en la cuba: si se quedan sueltos, atacan el acero. Conviene lanzar un programa corto después de rellenar.
  • Subir el nivel “por si acaso” en una zona de agua blanda: el agua demasiado blanda favorece el velado permanente del vidrio, que ya no se recupera.
  • Cambiar el ajuste y esperar resultados inmediatos. El efecto se ve al cabo de varios ciclos, cuando la vajilla nueva empieza a salir limpia; lo ya velado no se recupera.

Resumen aplicable hoy mismo

  1. Busca la dureza de tu zona en el informe de la suministradora.
  2. Ajusta el nivel del lavavajillas a ese valor.
  3. Rellena la sal y lanza un programa corto para arrastrar los granos derramados.
  4. Comprueba el abrillantador, que es otro depósito distinto.
  5. Vuelve a mirar los vasos al cabo de una semana.

Ese cuarto de hora es lo que separa una vajilla transparente de un velado que se va acumulando durante años. El resto de avisos del aparato y qué vigila en cada fase está en la página de lavavajillas Balay.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé la dureza del agua de mi casa?
El camino más fiable y gratuito es el informe de calidad del agua de tu empresa suministradora: publican la dureza por zona, normalmente en grados franceses o en miligramos de carbonato de calcio por litro. El segundo camino son las tiras reactivas que vienen con muchos lavavajillas y descalcificadores: se moja una en un vaso de agua del grifo y se compara el color. Como referencia doméstica, si los grifos y la mampara se llenan de cal en días, tu agua es dura.
¿Qué pasa si pongo un nivel más alto del que corresponde?
Gastas más sal de la necesaria y el descalcificador regenera más a menudo, con lo que consume más agua en el proceso. No estropea nada, pero se nota en el bolsillo y en la frecuencia con la que hay que rellenar el depósito.
¿Y si lo pongo más bajo?
Esto sí tiene consecuencias visibles: el agua llega a la cuba con más cal de la que el aparato compensa, y la cal se deposita en los vasos, en la resistencia y en los conductos. Los vasos blanquecinos que no se recuperan frotando son la señal clásica de un nivel demasiado bajo.
¿Puedo dejar de poner sal si uso pastillas todo en uno?
Depende de la dureza de tu agua. Las pastillas multifunción llevan un aporte de descalcificante pensado para dureza media, y con agua dura no llegan. Si vives en una zona de agua dura, lo razonable es seguir poniendo sal aunque uses todo en uno, y mantener el nivel de dureza configurado.
¿Cada cuánto hay que rellenar la sal?
No hay una cifra universal: depende de la dureza configurada y de cuántos ciclos hagas. Lo práctico es no llevar la cuenta y hacer caso al testigo del panel, que se enciende cuando el depósito baja. Rellenarlo en cuanto se ilumina evita que la cuba trabaje varios ciclos sin protección.
¿Sirve la sal de cocina?
No. La sal para lavavajillas es cloruro sódico en gránulos gruesos y con una pureza alta, pensada para no dejar residuos ni compactarse en el depósito. La sal fina de mesa lleva antiaglomerantes y yodo, se apelmaza y puede llegar a bloquear el mecanismo. Es uno de los pocos casos en los que el producto específico no es una cuestión de marketing.

Fuentes consultadas

  1. Errores y códigos de error del lavavajillas: avisos de sal y de abrillantador y su relación con la dureza del agua. Balay. Soporte oficial, consultado en agosto de 2026.
  2. Averías frecuentes de lavavajillas y soluciones: mantenimiento, cal y resultados de lavado. Balay. Soporte oficial, consultado en agosto de 2026.
  3. Documentación técnica de la plataforma Bosch/Siemens/Balay: escala de dureza configurable y funcionamiento del descalcificador por resinas. Servicios técnicos autorizados. Documentación técnica, consultado en agosto de 2026.

Problemas donde se aplica